American Society of Civil Engineers (ASCE)
La resistencia al viento se logra a través de la ingeniería integrada y no solo mediante la construcción modular.
Las consideraciones clave incluyen:
Los ingenieros determinan las cargas de viento de diseño en función de los códigos aplicables y las condiciones ambientales en la ubicación del proyecto.
Las conexiones entre los módulos y entre el edificio y sus cimientos están diseñadas para transferir las fuerzas del viento de forma segura.
El tipo de cimentación, los sistemas de anclaje y las condiciones del suelo influyen en la estabilidad estructural en caso de fuertes vientos.
Los sistemas de techos, paredes exteriores, puertas, ventanas y revestimientos deben diseñarse e instalarse de manera que resistan la presión del viento y la lluvia provocada por el viento.
La fabricación precisa en fábrica y la instalación adecuada en el sitio ayudan a garantizar que el edificio terminado funcione según lo previsto.
Se pueden diseñar para regiones propensas a los huracanes cuando se diseñan, fabrican e instalan de acuerdo con los requisitos de carga eólica y los códigos de construcción aplicables.
El diseño estructural, las conexiones de los módulos, los sistemas de cimentación, el diseño del techo, el rendimiento de la envolvente del edificio y la calidad de la instalación son todos importantes.
Los compradores internacionales suelen evaluar los cálculos de ingeniería estructural, los criterios de diseño de la carga eólica, los detalles de las conexiones, los sistemas de anclaje, el rendimiento de la envolvente de los edificios, las certificaciones de materiales y el cumplimiento de los códigos de construcción locales.
No. La resistencia al viento depende de la calidad de ingeniería y construcción específica del proyecto, más que del método de construcción en sí.